El tratamiento del dolor crónico a menudo resulta complejo y de resultados variables.
En el caso de dolor crónico articular, y una vez seleccionado el paciente adecuadamente, una de nuestras técnicas de elección es el tratamiento mediante implantes periarticulares de oro.
Estas pequeñas piezas se implantan en puntos específicos, y mediante mecanismos neurofisiológicos y químicos, atenúan la percepción del dolor y resultan en una analgesia inmediata desde el momento de su implantación (que es muy sencilla), que se prolonga durante años o incluso toda la vida del animal.

Los implantes son colocados en puntos determinados que coinciden en gran parte con puntos de acupuntura, que poseen una características histológicas y eléctricas determinadas.

Su efecto se basa en la estimulación continua del punto, inhibición de la sensación de dolor y liberación de sustancias analgésicas endógenas. Se postula que su acción es debida también a la respuesta inflamatoria secundaria a los implantes respecto a la inflamación primaria originada por la degeneración articular. También existe la hipótesis de que los implantes neutralizarían los desequilibrios de cargas eléctricas y de ph resultantes de una inflamación crónica, lo que estimula los nociceptores o receptores responsables de la transmisión de la señal dolorosa a centros superiores del sistema nervioso.

Desde hace años, en Integral Vetter, tratamos pacientes con dolor crónico articular con unos resultados excelentes.

En este link podéis leer un interesante estudio sobre los implantes de oro
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1851017/